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Peter y Mary


Ella es encantadora, no lo sabe, pero tiene la habilidad de persuadir con su sonrisa. Después de mucho él consiguió llamar su atención, por su parte ella lo hizo fiel a sus ojos a su intelecto. Planificaban una serie de encuentros que se daban solamente en sus cabezas. Tan reales, pero tan intangibles a la vez. Distancia, dulce tormento, aunque en su tiempo siempre encontraron la manera de seguir con la fantasía, sin importar las circunstancias optaron por intentarlo, de comenzar por el principio, de conocerse e ir lento. Realmente fueron días muy bonitos.

Quizás para ella esta no fue una historia, pero para él fue una experiencia completa. Pensar que todo comenzó cuando él comenzó a llamarla con el nombre de un personaje de historieta. Algunas veces ella se encontró con el después de clases para volar juntos, conversar y luego besarse un poco, o puede que mucho... quizás muchísimo. El no olvida una ocasión que la encontró sentada sola y solo supo decir "esperas a alguien".

A él no le importaría sus noches de fiesta, lo único que deseaba es que antes de dormir le escriba para recordarle cuanto lo necesita en su vida real y lo bien que la pasarían si estuviera cerca. Ella empezaba a convertirse en su cómplice esa dosis de calor, adrenalina, desenfreno, impulsos, necesidad, ganas… y esas cosas que a veces necesitamos para recordar que la vida siempre debe ir hacia adelante, pase lo que pase.

No creo que él haya imaginado que aquella chica loca que bailaba sin parar se volvería su inspiración más adelante, aunque ella siempre tuvo prohibido encariñase por un momento quiso aprender con él tantas cosas de la vida. Buenas y malas.

Él quiso hacerla sentir el cielo porque siempre sintió que alguien más la revolcó en el infierno. Faltó muy poco para concretar todas esos sueños y deseos reprimidos perdidos por antiguas relaciones, luego pasó lo nunca vio venir su chispa jamás la encendió. Ella optó por utilizar la razón y comunicarle del ineludible final, antes de que el daño se volviera mayor cada quien seguiría con su vida, cada cual, por su lado, esperando no fracasar en nuevas historias.

Fue triste para él. Sintió que dio lo mejor de sí y aun así no fue suficiente. Pero en estas causas, cuando las batallas no se libran juntos, no se puede hacer nada más las cosas son como son… así que simplemente las aceptó y atesoró en el baúl los recuerdos que no volverán.. respetando su decisión y la dejo ir.

Él extraña aún su olor, su sabor. Esos besos, ¿cómo es posible que esa misma boca pueda ser tan destructiva? ¿Cómo puede hablar de finales si esto es apenas un comienzo? Esa sensación lo acompañó durante algunos días. Como lo dejaría de pensar si aún la sentía quemando por dentro ese cosquilleo que solo te saca una sonrisa delatora, de esas que no se pueden ocultar.  Tal vez todo debió quedar como sueños que nunca se volvieron realidad. Tan solo un cuento más, de las manos que no la tocaron y del cuerpo que fue más suyo que de otros, sin poder poseer lo.

Pero él no se arrepiente. Ella le devolvió las ganas de vivir, le recordó que aún hay caminos por recorrer, historias que contar, errores que cometer, bocas que besar, sueños a los que aferrarse sin importar lo que el mundo piense

La vida es como es, y aquí seguimos en el ruedo, escribiendo y abriendo nuevos capítulos.

FIN

Esta experiencia hizo que me encuentre con mi pasado. Vino a recordarme que así haya decidido cambiar, los hechos no se borrarán jamás. Los recuerdos son tatuajes de la memoria. Mi optimismo me hace pensar que no volvería a pasar por algo similar, pero al parecer este castigo consiste en tener que repasar la misma película una y otra vez.

También me recordó que hay almas que nacieron para vivir solas, y que no sirve de nada presionar a una persona carente de fe. Solo entre soñadores podemos entendernos y, aun así, estamos condenados a andar solos por el mundo. Vivimos alimentándonos con ratos efímeros de felicidad y perfección, para soportar las épocas de sequía emocional y sentimental. Y así sucesivamente hasta sabrá Dios cuando. Eso aún no lo descubro.


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