Perdón por extrañar decirte buenos días todos los días y no respetar tu decisión, pero para mí es imposible no pensar en ti al levantarme si pensando en ti me fui a dormir. Perdón por no entender por qué si tú también me quieres te tienes que alejar de mi. Perdón por no poder olvidarte, así, tan pronto, por desear tener todo de ti y no conformarme solo con tu amistad. Perdón por quererte, por estar loco por ti, por querer saber si estás bien, si hay algo en que te pueda servir. Perdón por no querer dejarte ir, por todo perdón.
Tu historia aún no está escrita... Te toca a ti escribirla... Escribe una que sea bonita, una en la que tengas el mérito de haber intentado las cosas, en la que dejes de ser un cobarde y seas el héroe.