Ella es encantadora, no lo sabe, pero tiene la habilidad de persuadir con su sonrisa. Después de mucho él consiguió llamar su atención, por su parte ella lo hizo fiel a sus ojos a su intelecto. Planificaban una serie de encuentros que se daban solamente en sus cabezas. Tan reales, pero tan intangibles a la vez. Distancia, dulce tormento, aunque en su tiempo siempre encontraron la manera de seguir con la fantasía, sin importar las circunstancias optaron por intentarlo, de comenzar por el principio, de conocerse e ir lento. Realmente fueron días muy bonitos. Quizás para ella esta no fue una historia, pero para él fue una experiencia completa. Pensar que todo comenzó cuando él comenzó a llamarla con el nombre de un personaje de historieta. Algunas veces ella se encontró con el después de clases para volar juntos, conversar y luego besarse un poco, o puede que mucho... quizás muchísimo. El no olvida una ocasión que la encontró sentada sola y solo supo decir "esperas a alguien...
Tu historia aún no está escrita... Te toca a ti escribirla... Escribe una que sea bonita, una en la que tengas el mérito de haber intentado las cosas, en la que dejes de ser un cobarde y seas el héroe.